Llega septiembre. Llega el otoño… y los cambios!

Por fin, llega septiembre. Dejamos de lado el verano. Debo de ser de las pocas a las que no le gusta el verano. Me agobia, hace demasiado calor. Prefiero el invierno. En fin, puede que me equivoque, pero me encanta septiembre. Cambiamos de estación, empiezan las lluvias… Llegan los cambios… Mentalmente he asociado este mes a una época de cambio y me encanta. Pero, en general, ¿nos gustan los cambios? ¿estamos preparados?

La palabra cambio se refiere a “cualquier situación en donde se dejan determinadas estructuras, procedimientos o comportamientos, etc, para adquirir otras, que permitan la adaptación al contexto en el cual se encuentra el sistema u organización, o nosotros mismos, y así lograr una estabilidad que facilite la eficacia y efectividad en la ejecución de acciones”. Cuando el sistema se encuentra en equilibrio y percibe la amenaza de la inestabilidad e incertidumbre que traen consigo las modificaciones, se da la resistencia al cambio, la cual es una reacción esperada por parte del sistema y se puede definir como aquellas fuerzas restrictivas que obstaculizan un cambio.

¿Pero tan reticentes al cambio somos? ¿Tanto nos cuesta adaptarnos a la nueva situación?

Este vídeo promociona el libro de “¿No es obvio?”, de Goldratt, autor también de “La Meta”, entre otros. Personalmente considero a Goldratt como una de las mentes más brillantes en manufacturing y un espíritu incansable en la búsqueda de la Mejora Continua.

En este caso, Goldratt relata la historia de una empresa de artículos textiles para el hogar, que cuenta con varias sucursales y se encuentra en expansión. Los problemas surgen cuando las ventas bajan drásticamente. A lo largo de la historia, el protagonista deberá tomar decisiones complicadas que lo encaminarán hacia nuevos descubrimientos, y que tendrán como resultado un éxito firme y próspero para su negocio.

Uno de los mayores atractivos de la novela radica en el contexto en el cual se presentan los desafíos, en donde el protagonista debe enfrentarse a una estructura conservadora y reacia a cualquier cambio. Incluso si una idea es excelente y cuenta con las garantías de éxito asegurado, su implementación es una de las tareas más complejas para cualquier tipo de empresa.

Para darle un toque ameno al post, os dejo un vídeo de un experimento relacionado con la reticencia al cambio en una de la bocas de metro de Estocolmo.
Os resultará gracioso!
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