8 marzo – día internacional de la mujer

      Soy mujer, soy trabajadora y estoy harta de ver que cada 8 de marzo se monte un espectáculo en torno a la igualdad de género, que más que ayudarnos, nos perjudica.

     ¿Qué pasa con el resto de los días del año? Ya no somos tan “divinas” como para celebrarlo. ¿Hay igualdad? Hay momentos que sí y hay momentos que no.

mafalda_diadelamujertrabajadoraTrabajo en un entorno “muy de hombres”. Debo reconocer que a veces es muy complicado. Pero lo que tengo siempre claro es que debes ser fiel a tí misma y a tus principios y no debes dejar que te traten de forma distinta por ser mujer, que te traten como “persona”, como una profesional.

Tal y como decía Marie Curie: “Nunca he creído que por ser mujer deba merecer trato especial. De creerlo estaría reconociendo que soy inferior a los hombres, y yo no soy inferior a ninguno de ellos”

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Benedetti: “La gente que me gusta”

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Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.

Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto. Me gusta la gente que posee sentido de la justicia. A estos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada. Me gusta la gente que con su energía, contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera. Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos. La gente que lucha contra adversidades. Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen. Me gusta la gente que tiene personalidad.

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse gente.

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.

Transcrito tal cual de la obra de Benedetti. Es uno de los textos con los que más me identifico. En definitiva, me gusta la gente que me deja ser yo misma. Los que me conocen saben a lo que me refiero.

 

Reflexiones – Pablo Neruda (1)

   No puedo negar que Neruda me apasiona. Ya me conquistó hace muchos años con “20 poemas de amor y una canción desesperada”. Sus estrofas te hacen perder la noción del tiempo (y de algo más…)

   Destacaría el poema nº12, uno de los más conocidos. Es aquí donde la amada se consolida como la razón de ser de la existencia del poeta. Es aquí el momento en el que el poeta percibe a su amada como una realidad difícil de poseer y que genera una enorme tristeza y sufrimiento en nuestro protagonista.

Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.

Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.

He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como un viaje.

Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.

Biografía de Pablo Neruda: https://www.poemas-del-alma.com/pablo-neruda.htm

 

Bienvenido 2017

mafalda-ano-nuevo

Para algunos empezar un año nuevo es empezar una nueva etapa, para otros es seguir como hasta ahora…

Personalmente creo que no hay nada de cierto en el dicho de “año nuevo, vida nueva” Es mejor pensar que “año nuevo, mejora continua”

Repasemos el año anterior, veamos lo que debemos cambiar y/o redefinir y demos el 1er paso. A continuación, siguiente paso y así once and again hasta que consigamos nuestra meta. Lo importante es no decaer, incluso si tuviéramos que redefinir el objetivo…

No importa lo despacio que avancemos, siempre que lo hagamos.

De vuelta…

Es cierto qwriting2ue desde hace muchos meses tengo abandonado el blog, pero he vuelto… He vuelto con muchas ganas de escribir, sobre todo de aquello que me aporta y que creo, que también puede aportar a otros. Los que me conocéis, sabéis que no sólo me apasiona, sino que no sé vivir sin ello y como decía Camilo José Cela: “Para escribir sólo hay que tener algo que decir”

Las razones por las que me he “permitido” dejar en la espera a este blog son mis 2 nuevos retos para este 2016.

El primero comenzó hace algunos meses, pero es el que más energía me ha requerido sobre todo al principio. He podido volver a mis queridas islas afortunadas y que tanto añoraba. Un nuevo trabajo, un nuevo reto, un sector que desconocía totalmente, una organización diferente, nuevos compañeros, nuevas cosas que aprender… Cambios y más cambios, en resumen, 100% yo…

Además de eso, y como añadido, un nuevo proyecto profesional, que surgió a raíz de este mismo blog… una propuesta de colaboración inesperada que ha supuesto muchas horas delante del portátil, muchas horas de alegrías, de frustraciones, de desvelos… vamos, como la vida misma… Aún no puedo desvelar grandes detalles, pero si todo confluye según lo esperado, 2017 promete ser un gran año…  En breve os iré contando algo más…

Miedo al fracaso

 

Tal y como decía Edison: “No he fracasado. Simplemente he descubierto diez mil alternativas que no funcionan”

¿Por qué siempre vemos el lado negativo del fracaso?

¿Por qué nos aterra tanto equivocarnos? ¿Qué nos impide avanzar?

Si buscamos en la “Real Academia Española de la Lengua” su significado, tenemos que el fracaso es un “suceso lastimoso, inapropiado y funesto” rae.es - fracaso

No voy a entrar en si es lastimoso y/o funesto porque sí, hay que reconocerlo, es cierto que nos “lastima” no conseguir lo que nos proponemos, a ninguno de nosotros nos gusta, pero…

¿ inapropiado ?

Inapropiado sería si no aprendiera más sobre mi misma, si no me enseñara sobre las consecuencias, si no me fortaleciera en futuras situaciones, si no impulsara a reaccionar, en definitiva, si no me enseñara a vivir.

En cierto que es difícil asumirlo porque las consecuencias nunca son buenas, y es verdad que quizás se ha frivolizado demasiado al respecto porque parece que es un tema de moda, pero la vida se forja a base de éxitos y fracasos y personalmente creo que para valorar los éxitos primero uno debe valorar los fracasos.

Me quedo con una frase de J.L. Borges que lo resume todo,

“Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores”